sábado, 23 de febrero de 2008

La miel por García Lorca. Lágrima de miel


Sobran mis palabras:

La miel es la epopeya del amor,
la maternidad de lo infinito
Alma y sangre doliente de las flores
condensada a través de otro espíritu
La miel es como el sol de la mañana
tiene toda la gracia del estío
y la frescura vieja del otoño (Federico García Lorca)


LAGRIMA DE MIEL
Ingredientes para 6-8 personas
Para el bizcocho:
6 huevos
150 gr. de azúcar
150 gr. de harina
vainilla o corteza rallada de limón o naranja (opcional)

Para la mousse de miel
2 dl de nata líquida
200 gramos de miel
1 dl. de leche
6 hojas de gelatina sin color ni sabor
2 yogures naturales

Para el glaseado de miel:
150 gr. de miel
2 dl. de agua
2 hojas de gelatina

Preparación: Batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que tengan punto de relieve y estén muy cremosas y de color amarillo muy claro. (Lo que se denomina blanquear las yemas). Por otro lado montar las claras a punto de nieve y, cuando casi estén montadas, añadir el resto del azúcar. Mezclar con cuidado y movimientos envolventes las dos preparaciones; seguidamente agregar la harina poco a poco e ir incorporándola con suavidad y el aroma elegido. Poner la masa obtenida sobre bandeja de horno forrada con papel. Hornear a 180º C durante 12 minutos o hasta que al pinchar con una aguja, ésta salga limpia. Dejar enfriar.
Para preparar la mousse de miel, remojar la gelatina con un poco de agua. Calentar la leche y diluir en ella la miel y luego las hojas de gelatina. Añadir los yogures, mezclar bien y agregar la nata previamente montada. Cortar dos bases de bizcocho con un molde en forma de lágrima y si se desea mojarlo con un poco de brandy rebajado con agua y azúcar. Encima colocar una capa de mousse y luego otra de bizcocho, terminar con una generosa capa de mousse y dejar reposar en la nevera una hora. Para preparar el glaseado, remojar las hojas de gelatina en agua. Calentar un poco de la miel con el agua y diluir en ella la gelatina. Mezclar con el resto de la miel y dejar entibiar. Cuando la mousse de miel esté solidificada, verter con cuidado el glaseado de miel y volver otra vez a la nevera hasta que esté cuajado. Adonar al gusto.