domingo, 2 de marzo de 2008

Entrada renovada. Tarta Sacher


Hace un día precioso, el cielo que veo desde mi ventana está azul, azul, demasiado bueno para las fechas en las que estamos, excelente para pasear y disfrutar, pero ¡qué malo! para nuestros ríos, embalses y pantanos que se están quedando sin agua. Esperemos que vengan las lluvias. Mientras tanto os quiero dejar la historia y receta de la tarta Sacher o Sachertorte como es su nombre en alemán. Fue mi primera entrada, allá por el mes de octubre, fecha en que comencé el blog, pero luego lo dejé y acabo como quien dice de retomarlo. Así que ha quedado allá en el olvido y voy a actualizarla. Espero os guste.


Historia de la tarta
Se cuenta que fue elaborada por primera vez por Franz Sacher a comienzos del año 1832 para el Príncipe Klemens Lotear Wensel Metternich (1773-1859), creador de la Santa Alianza entre Prusia, Austria y Rusia (el citado príncipe negoció el matrimonio entre María Luisa de Austria con Napoleón), que en un momento de deseo compulsivo pidió al chef que creara para él una tarta nueva. El pánico se adueñó de todo el equipo de cocina: la realización debía estar a la altura de tan ilustre personaje y fue, como sucede en muchas ocasiones, un simple aprendiz de cocina de 16 años de edad, Franz Sacher, el que se atrevió a crear una tarta con los ingredientes de que disponía en aquel momento.La aprobación del canciller llevó a la fama y a la prosperidad al joven emprendedor. Y así comenzó a encontrase poco a poco en cafés, confiterías y restaurantes de Viena obteniendo un éxito inmediato, traspasando sus fronteras y llegando hasta nuestros días.Su hijo Eduardo en 1876 abrió un gran hotel y con su esposa Anna llegaron a crear una cadena famosa hasta su muerte en 1930. Por razones desconocidas, aunque seguramente familiares, Franz vendió su receta original a los Demel que eran dueños de un café de lujo en el ‘Kohlmarkt’, mientras que el hijo para su Hotel Sacher en la Philharmonikestraße recreaba otra tarta llamándola ‘Original Sachertorte’ y los Demel la actualizaban con el nombre de ‘Demel Sachertorte’. Existen por tanto algunas diferencias en las elaboraciones de las numerosas recetas que circulan por el mundo. La que aquí dejo es realmente deliciosa y si alguien lo quiere reto a cualquiera a ver quien elabora la tarta Sacher más exquisita. Es una pequeña broma. Todas las recetas son especiales y cada una tiene el toque personal de quien las hace. Ahora lo mejor es dejar aquí mí receta y una foto con el resultado final de tan famosa elaboración. Ánimo que no es tan fiero el león como lo pintan.




TARTA SACHER
Ingredientes para 6-8 personas
Para el bizcocho:6 huevos
150 gr. de chocolate cobertura
65 gr. de harina
150 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar
65 gr. de almendras molidas muy finas
1 cucharada de postre de levadura en polvo
un pellizco de sal
un pellizco de canela molida

Para el relleno y la cobertura:1 bote de mermelada de albaricoque
300 gr. de cobertura negra
100 gr. de mantequilla
2 dl. de nata líquida

Preparación: Para hacer el bizcocho se bate la mantequilla con el azúcar hasta que esté cremosa, entonces se agregan las yemas de los huevos y se bate de nuevo. Seguidamente se agrega el chocolate fundido y luego la harina tamizada mezclada con las almendras molidas, la canela y la levadura química o impulsor. Por último se añaden con cuidado las claras montadas a punto de nieve con un pellizco de sal. Con esta preparación se llena un molde redondo engrasado y se hornea a 180º C durante 30-40 minutos o hasta que al pincharlo con una aguja, ésta salga limpia. Si se hace en molde de silicona no es preciso engrasar ni enharinar. Se desmolda se deja enfriar sobre una rejilla y cuando esté frío se corta en tres discos. En dos de ellos se pone una fina capa de mermelada de albaricoque, se reconstruye el bizcocho y se reserva. El glaseado se hace fundiendo el chocolate al baño María con la nata líquida y la mantequilla. Una vez fundido se glasea la tarta, dejando que caiga por sí misma, sin tocar para nada la superficie. Para glasear bien es necesrio que esté templado y no caliente . A continuación dejar en la nevera que se solidifique. Una vez solidificado el glaseado y con un cornet o cucurucho se pone el nombre de la tarta sobre la superficie. Por cierto si no somos demasiado diestros en el arte de la decoración, el simple glaseado de chocolate es suficiente. Pues es esta una tarta sencilla, sobria y elegante.

Sugerencias: si alguien desea sustituir la mermelada o confitura de albaricoque por otra lo puede hacer, pero la original es la de albaricoque, pero para gustos están los colores.
También os dejo uno enlaces para que veáis el lugar de su origen; degustar la tarta en el Hotel Sacher de Viena es una excelente experiencia. La Semana Santa está muy cerca. ¿Qué tal una escapadita a Viena.....?



2 comentarios:

Gloria dijo...

Que entretenida la historia, algo sabía pero no en forma tan completa, me gustó mucho, le voy a agregar algo de hitoria a mi receta gracias. xxx Gloria

Eva dijo...

Hola!
La sacher es una de mis tartas preferidas. A mi me gusta rellanarla de mermelada de fresa.
Pero esta receta se ve deliciosa, la provaré.
Salu2! Eva