Hoy 14 de diciembre es un día especial. Toda mi vida lo he conocido como un día especial porque es el aniversario de boda de mis padres. ¡Qué hermosa novia, qué precioso vestido!. Una nevada estaba cayendo en la ciudad, cuando en una bellísima Iglesia, que curiosamente veo todos los días, ya que está frente a mi trabajo, mis padres unían sus vidas; jóvenes los dos y con toda la vida para compartir. Una aventura maravillosa, un duro camino en el que han tenido que luchar mucho, quizás demasiado...
Muchas veces he escuchado con la boca abierta el relato de su boda de los labios de mi madre y siempre le hacíamos mi hermana y yo la misma pregunta: ¿Por qué no estábamos nosotras?, ¿por qué no nos invitastéis?.
También hoy es un día especial porque participo por primera vez en el Calendario de Adviento que todos los años organiza
Noema. Recibí su invitación para participar y tuve dudas, muchas dudas, porque precisamente este año, en que mi cabeza y mi corazón se encuentran no acierto a saber dónde, quizás no esté a la altura de lo que se espera, y sobre todo, después de haber visto las geniales entradas de las personas que me han precedido en el Calendario. Apasionantes y maravillosas tradiciones, costumbres, vivencias personales, recetas... Realmente no hay palabras para describirlo, pero creo que todos sois muy comprensivos y especialmente en estas fechas en las que yo creo deseamos ser mejores, y disculparéis si no es lo que esperabáis. La he hecho con mucho cariño. Ahora pongo ilusión y cariño en pequeñas cosas, en detalles, en lo cotidiano, en el quehacer y vivir diario, sin pensar en futuros muy lejanos, sólo en hoy y mañana. Apenas me importa nada de lo que parece se considera importante hoy día, mi cabeza tiene un solo pensamiento y mi alma y corazón un solo deseo.
Hoy también quiero dar gracias a Dios por haber conocido a la persona más extraordinaria del mundo, una estrella que siempre ha brillado y brillará con luz propia y haber tenido la inmensa fortuna de que fuera mi madre. Gracias a ella tengo recuerdos de haber vivido siempre unas Navidades preciosas.
Durante años las pasamos en el pueblo natal de mi madre, en una casa enorme donde nos reuníamos mucha gente. Mi abuela había ido preparando durante el Adviento, mazapán y sus figuritas, turrón de coco, de yema, de chocolate, había trufado perdices, secado setas, recogido la cosecha de ricas nueces y almendras, que solía poner junto a pasas, higos y ciruelas y para los mayores una copita de anís; tenía siempre un jamón curado por ella y así un montón de cosas y lo que en el pueblo no había se lo llevaba mi madre que también se afanaba en buscar lo que pedía, como por ejemplo la gelatina o cola de pescado para hacer una transparente y sabrosa gelatina que acompañaba la perdiz trufada. Recuerdo que año tras año, cuando ya estábamos montados en el coche, a mi madre siempre se le olvidada algo, subía de nuevo a casa, tardaba un ratito y con cara de satisfacción volvía a sentarse en su asiento delantero junto a mi padre. Misteriosamente al regresar nuestras camas estaban ocupadas por los juguetes que nos habían dejado los Reyes Magos y desde luego el regreso se hacía muchísimo más llevadero con la ilusión de ver si los Sus Majestades habían estado en nuestra casa.
Llegar al pueblo era sinónimo de descargar el coche e inmediatamente ir a buscar el árbol. Un pequeño y sencillo pino que luego llenábamos de bolas de colores, de esas que se rompen; cada Navidad caían unas cuantas. Luego las luces y el espumillón brillante de distintos colores, hoy día resultarían estos adornos resultarían "politicamente incorrectos", pero entonces nos parecían los más hermosos del mundo y desde luego a mí ahora también me lo parecen porque estaban llenos de amor e ilusión. ¿Nadie ha inventado una máquina del tiempo?... Con los ojos cerrados volvería a aquellos momentos.
Quedaba puesto el árbol en la chimenea, ¡qué bonito! Siguiendo con la preparación montábamos una mesa para poner el Belén, el Nacimiento con todo lo necesario, el Niño, la Virgen, San José, la estrella, el Ángel, el buey, la mula, el río, las montañas, la nieve, los animales, los pastores y luego poco a poco íbamos acercando a los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar...
Parece que estoy oliendo el intenso aroma a Navidad de la gran casa, sintiendo el frío de la noche a la hora de ir a la cama y viendo deambular muy atareadas a dos extraordinarias mujeres, mi madre y mi abuela.
Este año voy a vivir unas Navidades diferentes, sin la persona más importante de mi vida. No sé cómo van a ser, lo que sí sé es que lo voy a pasar mal, muy mal, pero continuaré adornando mi casa, poniendo mi Nacimiento, mi Pirámide de Navidad que tengo gracias a Noema, colocando en la entrada el árbol, lleno de recuerdos de Zürich, Basilea, Estrasburgo, Estocolmo, Varsovia, Nuremberg, Passau, Munich, Innsbruck, Viena, Madrid, Zaragoza... De las ramas de mi árbol de Navidad cuelgan algunos de los mejores recuerdos de mi vida que guardaré para siempre en mi corazón. Gracias Noema por dejarme abrir una ventana de este preciso Calendario de Adviento y dejar aquí algunos de mis mejores recuerdos
Ahora os voy a endulzar el día con algunas variedades del dulce español por excelencia durante estas fiestas, el turrón, ese turrón hecho con paciencia, amor, cariño y que no viene envasado en un cartón, que no tiene mil conservantes, saborizantes, colorantes, ese turrón delicioso que todos podemos hacer con un poco de imaginación, ganas y trabajo por supuesto. Os aseguro que el turrón artesano, pero realmente artesano no tiene nada que ver con ningún otro. ¿Será por el amor que ponemos al hacerlo....? FELIZ ADVIENTO PARA TODOS. GRACIAS POR ESCUCHAR MIS HISTORIAS DE NAVIDAD.
TURRÓN DE MAZAPÁN CON MARRÓN GLACÉS
Ingredientes:
Para el mazapán500 gr. de almendra molida
400 gr. de azúcar glas
100 gr. de agua
Para la mantequilla de castañas
500 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. de almíbar de castañas
2 cucharaditas de azúcar avainillado
150 gr. de castañas en almíbar bien escurridas
El almíbar lo usamos para hacer la mantequilla confitadaMarrón glacés cortados en trozos.
Preparación del mazapán: Poner en el perol de la batidora todos los ingredientes con la pala mezcladora y darle a velocidad media. Dejar que se amase bien y seguidamente dejar reposar en lugar fresco y seco, tapado con papel film durante 24 horas. Cuando la masa del mazapán haya reposado se trabaja un poco con las manos; luego, sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas, se lamina con el rodillo liso.
Preparación de la mantequilla de castañas: Poner en la batidora con el accesorio de varillas la mantequilla cortada en trocitos y ablandada, el azúcar avainillado y batir. Cuando esté un poco cremosita, añadir el almíbar de castañas caramelo y batir de nuevo hasta que esté lisa y homogénea, cuidando no se corte. Una vez hecha, añadir trocitos de castañas en almibar, mezclar bien y reservar.
Montaje del turrón: laminar el mazapán con un rodillo sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas, hasta dejarlo de más o menos 1/2 cm. de grosor. Forrar la caja o moldes de bizcocho en el fondo y laterales con papel parafinado o papel de horno de doble capa siliconado y poner una capa de mazapán. Luego poner una capita de mantequilla de castañas, luego mazapán, luego trozos de marrón glacés,después otra vez mazapán, mantequilla de castañas, para finalizar con mazapán. Tapar bien y ponerle un peso, yo le pongo bricks de leche o de zumo. Dejar reposar en un lugar fresco y seco tres o cuatro días. Luego ya se puede desmoldar, retirar el papel y cortar.
TURRÓN DE MAZAPÁN CON GUINDAS Y COCO
Ingredientes:
Para el mazapán
500 gr. de almendra molida
400 gr. de azúcar glas
100 gr. de agua
Para el coco
200 gr. de leche condensada
200 gr. de coco rallado
100 gr. de ron blanco o de licor de coco
guindas rojas enteras de muy buena calidad
Preparación del mazapán: Igual que en el caso anterior.
Preparación del coco: Mezclar el coco rallado con la leche condensada y el ron. Dejar reposar un rato en frío.
Montaje del turrón: Laminar el mazapán con un rodillo sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas, hasta dejarlo de más o menos 1/2 cm. de grosor. Forrar la caja o moldes de bizcocho en el fondo y laterales con papel parafinado o papel de horno de doble capa siliconado y poner una capa de mazapán. Luego poner una una capa fina de coco y una de guindas, luego otra vez mazapá, repetir coco y guindas y finalizar con mazapán. Tapar bien y ponerle peso encima, yo pongo bricks de leche o de zumo. Dejar reposar en un lugar fresco y seco tres o cuatro días. Luego ya se puede desmoldar, retirar el papel y cortar.
TURRÓN DE MAZAPÁN, YEMA Y TRUFA
Para el mazapán: Igual que en los anteriores tanto en ingredientes como en forma de elaborarlo
Para la yema fina: igual que la receta que se indica a continuación en ingredientes y modo de elaboración.
Para la trufa de mantequilla
250 gr. de cobertura negra
250 gr.de cobertura con leche
500 gr. de mantequilla
Preparación de la trufa de mantequilla: Fundir en un cazo a fuego muy suave las dos calses de cobertura y dejar que repose hasta que esté templado. Mientras tanto batir la mantequilla en la batidora con el accesorio de varillas, luego ir agregando el chocolate fundido sin dejar de batir hasta que se forme una crema. Dejar reposar en lugar fresco y seco hasta que haya endurecido. En la nevera quedará demasiado dura para luego poder ponerla por capas, es mejor en un lugar fresco pero no tanto como la nevera
Montaje del turrón: laminar el mazapán con un rodillo sobre una superficie espolvoreada con azúcar glas, hasta dejarlo de más o menos 1/2 cm. de grosor. Forrar la caja o moldes de bizcocho en el fondo y lateralescon papel parafinado o de horno de doble capa siliconado. Luego poner una capa de mazapán, luego una capa de trufa, luego mazapán y luego una de yema. Empezar denuevo y terminar siempre con una capa de mazapán. Tapar bien y ponerle un peso, yo le pongo bricks de leche o de zumo. Dejar reposar en un lugar fresco y seco tres o cuatro días. Luego ya se puede desmoldar, retirar el papel y cortar.
TURRÓN DE YEMA TOSTADAIngredientes: para 1 kilo de turrón
500 gr. de de almendra molida
250 gr. de azúcar glas
10 yemas
200 gr. de azúcar
1 dl de agua
azúcar granillo para quemar al final con la pala