Hoy quiero con esta receta tan refrescante y deliciosa participar en el bonito evento que sobre el café tiene Zorra en su maravilloso blog en alemán. Un tema apasionante y que tanto juego nos puede dar a la hora de hacer bebidas, postres e incluso platos salados. Como el mío es un blog de dulces, postres y demás delicias de estas, he decidido poner para este evento una receta fresca pero a la vez apetitosa. Un rico blanco y negro, una combinación de granizado de café y de helado de nata, de leche merengada o de vainilla. Yo lo he elegido de vainilla, porque es el que tenía hecho de hace unos días ya que me combina con un montón de salsas y me queda un postre siempre elegante, así que combinado con el granizado de café nos sirve de postre y café a la vez, de merienda, de bebida para disfrutar entre amigos y si el granizado lo hacemos con descafeínado ya no tenemos que preocuparnos del insomnio. Espero os guste y os refresque. ¡¡¡Qué bueno!!!
BLANCO Y NEGRO
Ingredientes para 6 personas:
Para el granizado de café:
Agua fría (2 dl. por persona)
Azúcar al menos una cucharada sopera por persona
Café bien cargado (se puede hacer de cafetera o soluble) 1 taza pequeña por persona
Agua fría (2 dl. por persona)
Azúcar al menos una cucharada sopera por persona
Café bien cargado (se puede hacer de cafetera o soluble) 1 taza pequeña por persona
Para el helado de vainilla:
6 yemas de huevo
250 gr. de azúcar
½ l. de leche
25 gr. de harina o almidón de maíz
un poco de vainilla o azúcar avainillado
1/4 litro de nata líquida
250 gr. de azúcar
½ l. de leche
25 gr. de harina o almidón de maíz
un poco de vainilla o azúcar avainillado
1/4 litro de nata líquida
Preparación: Las yemas se baten con el azúcar, la harina y un poco de la leche, para facilitar el batido. Calentar el resto de la leche y agregar el batido anterior. Sin dejar de remover esperar que espese y haya cocido de forma que no se corte, al añadir un poco de harina no se puede cortar la crema, de forma que cuezan las yemas y queden perfectamente higienizadas. Una vez que tenemos la crema ya hecha. Retirar del fuego, dejar enfriar. Cuando la crema esté fría añadir la nata líquida y mezclar bien . Luego poner en heladora, quien la tenga o en un recipiente de plástico pues queda menos cristalizado y poner en el congelador. Cuando esté a medio helar lo sacamos, lo removemos bien o lo batimos para romper los cristales y volvemos al congelador. Podemos hacer esto otra vez más y dejar hasta que esté helado. Una vez hecho el helado, sacarlo un rato antes del congelador para que tome la temperatura idónea para poder obtener bolas. Si tenemos café recién hecho y bien caliente diluir en él azúcar al gusto, teniendo en cuenta que vamos a rebajar con agua. Seguidamente una vez disuelta el azúcar rebajar el café con agua fría y poner en el congelador, dejando un poco de líquido sin congelar. Dejar en el congelador y cuando comience a formar cristales, mover un poco y dejar de nuevo, hasta que esté granizado. . Una vez hechos el helado de vainilla y el granizado de café poner en una copa granizado de café, añadir un poco de líquido reservado y luego poner una buena bola de helado en cada copa. Servir con pajas y algún barquillo o pasta seca.




































